A Álex Márquez siempre se le ha tratado como el “hermano de”, aunque su palmarés refleja una trayectoria cargada de méritos propios. Campeón del mundo de Moto3 y Moto2 –al igual que Marc– el piloto de Cervera, de 26 años, está pasando por uno de sus peores momentos en el Mundial. Ya lo sabía cuando se embarcó en la aventura de la categoría reina con el equipo Repsol, en 2020, justo antes del estallido de una pandemia que todavía complicó más las cosas. “Me trataron de loco por ir a Honda, la moto campeona del mundo, pero también una moto que acabó con la carrera deportiva de Jorge Lorenzo y se le atragantó a Dani Pedrosa en sus últimos años”, recuerda a EL PAÍS durante la frenética gira asiática de MotoGP.

