Pues no. Ser doble MVP de la NBA no asegura nada en un <strong>Eurobasket</strong>. Quedó demostrado con <strong>Nikola Jokic</strong>, que naufragó con Serbia, y volvió a ocurrir con <strong>Giannis Antetokounmpo</strong>. En este caso fue la perfectamente engrasada maquinaria alemana la que destruyó a la gran estrella griega. Alemania dio una exhibición en ataque y en defensa para ganar a <strong>Grecia, 107-96</strong>, y meterse en las semifinales del <strong>Eurobasket</strong>, privilegio que no tenían desde 2005, cuando fueron plata.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *