El 29 de diciembre de 2014 Carlos Alcaraz —con entonces 11 años— subió una fotografía a su cuenta de Instagram. Es un plano detalle hecho desde una mesa de madera en el que se ve, en primer término, el mango de una raqueta sobre la que se sostiene apoyada una moneda de cincuenta céntimos. Detrás asoman una bolsa de Cheetos y otra de Ruffles sabor jamón. Y escribe Alcaraz en el texto que acompaña la foto: “Dinero, raqueta, patatas, lo tengo todo jaja”.

