Ellos, otra vez. Quiénes si no. El uno, un artista; el otro, pura ingeniería. No parece que hoy por hoy exista otra salida en un deporte edificado sobre las grandes rivalidades históricas y que asiste a un desfile militar de dos fenómenos que no dejan de crecer y perfeccionarse, de retroalimentarse y de expandirse en medio de un escenario que, más allá de ellos, empieza a resultar una planicie. El caso es que Carlos Alcaraz y Jannik Sinner volverán a cruzarse esta tarde (20.00, Movistar+) en la misma pista que hace tres años, cuando ninguno de los dos había llegado a explotar ni alzado ningún grande, acogió el primer gran episodio de un toma y daca encaminado a adquirir tintes antológicos.

