Habla la camiseta de Carlos Alcaraz: ahí está la sombra amplia del sudor, signo de la tarde. Siempre espesos los partidos frente a Alex de Miñaur, que al final termina inclinándose a regañadientes, pero que otra vez ha puesto un palo tras otro en la rueda: 7-5 y 6-3, en 1h 39m. “Jugadores como él son muy rápidos y muy sólidos, y hacen que te precipites al no encontrarle huecos. Te exige mucho”, valora el español, clasificado ya para las semifinales de este bonito Godó en el que los más fuertes no fallan. Cumple este viernes también él, in crescendo. “Hemos cogido el buen camino. Sabía que en el primer set iba a tener mis oportunidades para volver, y terminar como lo he hecho una gran alegría de cara a mañana”, añade. En la penúltima ronda (16.00, Teledeporte y Movistar+) se topará de nuevo con Arthur Fils, beneficiado por el abandono de Stefanos Tsitsipas. Un búfalo el francés, imponente hace unos días en Montecarlo.

