Primero abrió vía Roberto Bautista, garantía de acierto estos días en Valencia, y remató después Carlos Alcaraz, que venía de perder dos jornadas antes y se sobrepuso a un duelo muy puñetero para poner la rúbrica y atrapar el objetivo. Ambos vencieron y, en consecuencia, España certificó su acceso a la fase final de la Copa Davis que se disputará en el Martín Carpena de Málaga, del 22 al 27 de noviembre. Lo hará además como primera de grupo, con dos victorias en el casillero –la de la apertura del miércoles contra Serbia (3-0) y esta frente a Corea del Sur (2-0)– y la única tacha de la derrota del viernes frente a Canadá (1-2). Mal menor. El equipo de Bruguera figurará en un par de meses entre los ocho mejores y se posiciona con ambición: número uno al frente y, en perspectiva, bajo el arrope de la grada andaluza para la recta definitiva de la competición. La séptima Ensaladera queda a tres peldaños.

