Acabado el entrenamiento, Carlos Alcaraz se dirige a la furgoneta y antes de acceder al vehículo traza su característico choque de manos, tipo rapero, algo así como un raquetazo: extiende el murciano el brazo derecho, carga y, ¡pam! Pobrecillas las pelotas, señora palmada. “Aquí estamos, de calma chicha antes de la tormenta…”, dice tranquilo, todavía con el raquetero al hombro. Previamente se ha detenido junto al vallado de la primera pista del centro Jean Bouin para observar durante unos instantes el entrenamiento de Jannik Sinner y lanzarle una pulla en tono jocoso al italiano, el joven, como él, que se interpondrá este viernes (14.30 Eurosport y DMAX) de camino a la deseada final del domingo. El gesto de satisfacción que hace el rival al clavar un ace en el ensayo lo dice todo.

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