La vida de Alberto Díaz comenzó a cambiar con una llamada telefónica el pasado 28 de agosto. El base malagueño respondió, claro. Era Jorge Garbajosa, presidente de la federación de baloncesto. “Se había lesionado Llull y le pregunté si quería volver a la selección. Creo que no acabé de pronunciar la palabra volver y ya me estaba diciendo que sí, que por favor hablara con su club, el Unicaja, para que le dejaran venir”, recuerda Garbajosa. La siguiente llamada fue a Antonio Jesús López Nieto, presidente de la entidad andaluza. Con el permiso concedido, Alberto Díaz se subió a última hora al avión de España rumbo a Tbilisi, donde se jugó la primera fase del Eurobasket, y el resto es historia. El base es uno de los siete jugadores que ha debutado en una gran cita colgándose la medalla de oro. De descartado a repescado, y de repescado a decisivo.

