Nasser Al-Attiyah saborea un café y unos dátiles con crema de cacahuete en la parte trasera de su autocaravana en el vivac. Está tranquilo y destila confianza, y su sonrisa es la de siempre, haga sol o llueva, gane o pierda. Con alfombras saudíes de primera categoría desplegadas sobre su jardín de arena, se sienta al calor del fuego e invita a amigos y curiosos a saborear algunas de las delicadezas locales. También a los periodistas. “Se trata de sobrevivir. Terminar a un buen ritmo y sin problemas de ningún tipo”, comenta sobre las claves para repetir victoria en la general del Rally Dakar.

