Suena el Simply the Best de Tina Turner a todo trapo en la Arthur Ashe, himno escogido para la despedida. Ahora sí, el extraordinario viaje tenístico que emprendió de Serena Williams siendo una niña llegó a su fin, confirmada ya la eliminación en Nueva York. Van y vienen las emociones en la gigantesca central de Queens, aunque después de una semana entera de fastos, de discursos y de ceremonias, despidiéndola por todo lo alto desde el primer día, el epílogo es discreto y sin artificios. Aun así, ella, la tenista que marcó un antes y un después en el juego, no puede contener el llanto: “Son lágrimas de felicidad, supongo…”, describe después de caer contra Ajla Tomljanovic en la tercera ronda (7-5, 6-7(4) y 6-1, tras 2h 55m). Ahora sí, se acabó el trayecto.

