No hay efecto. Otro empate que vale de muy poco. El Valencia no arranca. El efecto Aguirre será a largo plazo o no será. Con el mexicano poco ha cambiado. El equipo juega rematadamente mal y solo los chispazos del chico Otorbi y algunas pinceladas de Javi Guerra logran dar sensación de que el Valencia puede ganar algún partido. De hecho, solo ha ganado uno en toda la temporada y sigue en el pozo de la tabla. El Athletic, por su parte, que llevaba demasiado tiempo sin jugar, dejó escapar una buena oportunidad para llevarse los puntos de Mestalla. Apretó en la primera parte, pero se fue quedando sin opciones reales en la segunda hasta firmar un empate sin pena ni gloria.

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