“Ahora estoy en el lado bueno de la historia”, afirmó Thibaut Courtois, portero del Real Madrid, antes de la final de la Champions entre el Real Madrid y el Liverpool. Y prendió una mecha de largo recorrido. Se refería el portero blanco a la final de la Liga de Campeones de 2014, cuando él jugaba en el Atlético de Madrid, y que el equipo rojiblanco perdió ante el Madrid tras el famoso gol en el descuento de Sergio Ramos que mandó la cita a la prórroga. En París, Courtois fue el gran protonista de la final, con una serie de paradas memorables que frustraron principalmente a Salah y condenaron al Liverpool. El arquero fue decisivo en la consecución del título y fue nombrado el mejor jugador de la final.

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