El Barcelona rozó la proeza. Acarició la gesta. Hizo lo más difícil, remontar un 2-0 en contra, pero finalmente no estará en Múnich el sábado 31. Los de Hansi Flick cayeron este miércoles en el Giuseppe Meazza por cuatro goles a tres. Fue necesaria la prórroga para dictaminar qué equipo se clasificaba para el último partido. Pasó el Inter, y el Barça se quedó a las puertas de su novena final de la Champions League. No jugará el último partido del máximo torneo continental. Y tampoco conquistará el ansiado triplete. Ahora se centra en LaLiga. El vestuario cree que la eliminación no les pasará factura.

