Los cambios en la Tierra y todo lo que a esta rodea son mínimos y prácticamente imperceptibles para el ser humano. Al menos, no es algo que sea capaz de notar sin datos que lo corroboren. Por ejemplo, pese a que las personas siguen con su día a día, la Luna está ralentizando el movimiento rotatorio del planeta y el ciudadano de a pie no lo sabe. Pero esto tiene consecuencias: los días dejarán de durar 24 horas.

