Saltar al contenido

La mente equipocentrista del hincha genera la sensación contraria, pero lo cierto es que a todos les sucede alguna vez. Lo negarán. Afirmarán que todo lo malo les sucede a ellos, que sus ex siempre hacen el partido de su vida cuando regresan como rivales o que los rechaces solo van a parar al contrario, que la suerte siempre está en el otro lado. Pero es una sensación equivocada.