<strong>Walter Tavares</strong>, el jugador más determinante de Europa, quiso hacer un homenaje a <strong>Sabonis</strong> en la casa de la leyenda del baloncesto europeo. En una actuación que se recordará, a lo <strong>NBA</strong>, el<strong> pívot de Cabo Verde</strong>, al que el <strong>Madrid</strong> aún no le ha puesto un cheque en blanco para renovar por lo que le dé la gana, llevó a su equipo a la <strong>final de la Euroliga</strong> después de un partido memorable: 39 de valoración (la segunda más alta en la historia de la Final Four), 20 puntos, 15 rebotes, 4 tapones y lo que no sale en la estadística: la sensación de superioridad del hombre que juega contra niños. A Walter, a la actuación, en ataque y defensa de<strong> Hezonja</strong>, y a <strong>Sergio Rodríguez</strong>, otra vez decisivo en el último cuarto, le debe el triunfo el equipo de <strong>Mateo</strong>, que ya ha igualado al Laso de la temporada anterior: final de Euroliga.

