<strong>Después de 63 minutos de la nada más absoluta en uno de los peores derbis que se recuerdan, Ancelotti cambió de una tacada a Kroos, Ceballos y Asensio. En su lugar entraron Modric, Tchouaméni y Camavinga. Casi nada</strong>. Un chute de talento, piernas y frescura para meter una marcha más porque LaLiga se le estaba escapando al Madrid. Savic ayudaba con acierto a Nahuel para sujetar a Vinicius y Benzema andaba desaparecido en combate. <strong>El equipo estaba emitiendo señales claras de que necesitaba un impulso para derribar a un Atlético bien pertrechado atrás </strong>pero con Griezmann muy desasistido a la hora de inquietar a Courtois.

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