¿A dónde vas, Lamine Yamal?
Fuente: El País Original en elpais.com
No está ni siquiera en la frontal del área, de hecho está tan lejos que, si en un adulto el disparo desde allí exige un esfuerzo, una clase y una confianza tremenda, en un chico de 16 años cuesta pensar siquiera que se atreva a mirar la puerta, o que llegue a verla.