
Osasuna debutó en Primera en la temporada 1935-36. Menos de un año después, el presidente que aupó al club a la élite, Natalio Cayuela, fue ejecutado en la matanza de Valcaldera, el primer fusilamiento masivo en Navarra tras el golpe militar de Franco del 18 de julio del 36. Ese día, este jurista y militante de Izquierda Republicana se presentó en el Gobierno Civil de Pamplona para tratar de frenar el pronunciamiento, pero, lejos de lograrlo, fue detenido y, en agosto, asesinado junto a su hermano Santiago y otras 51 personas al sur de la comunidad. “Su hermano Enrique se salvó escondiéndose en el reloj de la antigua estación de autobuses”, afirma Marissa Weinstein, sobrina nieta de Natalio.

