La escuela española toma Europa. La Euroliga dibuja un escenario inédito: siete entrenadores españoles entre los 20 banquillos de la competición, más de un tercio del total. Una conquista silenciosa que confirma que el talento de los técnicos nacionales ya no en una excepción ni una moda, sino una referencia consolidada en el baloncesto continental, donde uno de cada tres banquillos habla español.

