El Real Madrid con Mourinho a la cabeza entró de lleno este verano en el caso de Bernardo Silva para traerlo al Bernabéu pese a que iba camino del Atlético. El entrenador buscaba un futbolista de su perfil, capaz de jugar en varias posiciones y con capacidad para guardar el balón y poner orden. Además, la marcha de Ceballos dejaba dejaba además un hueco libre que no fue cubierto por Rodri.

