Leo Messi agarró el micrófono ante más de 80.000 personas en el día de su despedida. Y habló más que nunca. Su discurso, emotivo y racional a partes iguales, fue un mensaje de agradecimiento, pero también reivindicativo, de unidad y con esos tintes de tristeza de quien se va de manera definitiva: «Orgulloso de ser argentino y de cumplir mi sueño con todos ustedes». La victoria ante Benín, con gol y dos asistencias incluidas, fue incluso lo de menos. Tocaba escuchar despedirse a la gran leyenda del fútbol argentino. Y eso no es algo que pase todos los días. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *