En el fútbol envasado al vacío que se reanudó tras el gran confinamiento de 2020, las personas que podían entrar a un estadio cabían en un portafolios. Quien no estuviera en esas cuartillas, se quedaba en la puerta. La sensación de aislamiento se agudizaba todavía más en Valdebebas, un lugar especialmente apartado. Uno de los nombres que figuraron en los listados de varias de esas jornadas de Liga era el de Miguel Gutiérrez (Madrid, 21 años), entonces uno de los canteranos blancos que más cotizaban. Los vigilantes de seguridad más avezados le reconocían a la primera llegando en su coche. Un año más tarde, en la campaña 2020-21, en el mismo sitio y aún bajo las mismas normas de excepción, el lateral izquierdo ya no entraba por su cuenta, sino junto a la primera plantilla y con el cartel de titular.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *