Cuando pensamos en ovnis, casi siempre miramos hacia arriba. La posibilidad de que una nave haya llegado desde otro planeta lleva décadas alimentando todo tipo de teorías, relatos y especulaciones. Pero existe una idea que da la vuelta por completo a este planteamiento y coloca el posible origen de algunos de estos fenómenos en un lugar mucho más cercano: nuestro propio planeta.

