Tiger Woods se ha declarado culpable de conducción temeraria y negativa a someterse a una prueba legal después del accidente en Jupiter a principios de este año. La megaestrella, de 50 años, ha aceptado una suspensión de 5 años de su licencia de conducir y una multa de 1.000 dólares. Se le han retirado los cargos que podían haberle llevado a prisión. Si se le detiene de nuevo conduciendo, ingresará en la carcel inmediatamente.

