En el calendario de la Fórmula 1 no hay muchas citas con el aura, como dicen los modernos, del Gran Premio de Italia. En Monza, el templo de la velocidad, es uno de los lugares en los que todavía se respira automovilismo puro entre la devoción por Ferrari, la marea de aficionados que pobla el parque durante todos los días y un cierto hilo de esperanza para ver un final de curso 2026 con curvas. El líder no es otro que el ídolo tricolor, Andrea Kimi Antonelli, y sus 59 puntos de margen representan una ventaja gigante. Pero la situación en su casa puede abrir un capítulo nuevo de cara al final de campaña. No está todo sentenciado.

