El Espanyol se encontró con el partido más plácido del curso. Roberto, el Espí blanquiazul, derribó pronto a un Levante sin cocer en el que lo único relevante fue el debut de Marc Santos, un chaval de 15 años.


El Espanyol se encontró con el partido más plácido del curso. Roberto, el Espí blanquiazul, derribó pronto a un Levante sin cocer en el que lo único relevante fue el debut de Marc Santos, un chaval de 15 años.