Hay jugadoras que tienen un aura diferente. Jugadoras que, desde el primer momento en que irrumpen, se sabe que son especiales. Tanto Martina Calvo como Claudia Fernández pertenecen a ese grupo y, una vez juntas, han demostrado todo el potencial que siempre se les ha intuido. En Pretoria, en su debut como pareja, han tumbado a las número dos para meterse en la final, evidenciando que el talento no entiende de edades y que estas dos joyas del pádel mundial están preparadas para hacer historia de la mano.

