El mercado del Real Madrid no se detiene. La llegada de Diomande, arrebatado al PSG de entre las manos y los contacto oficiales con Rodri para que se una al proyecto blanco, han agitado el mundo del fútbol. En ese escenario en el que Florentino decidió dar luz verde a fichar un extremo con desborde por más de 100 millones de euros, aparecía el Arsenal de caza. Con dinero en el bolsillo, ahorrado de la no compra de Morgan Rogers (el Chelsea les adelantó pagando 137 millones de euros al Aston Villa) los de Arteta estaban listos para dar un paso al frente y presentar una oferta multimillonaria por Vinicius Junior al club blanco.

