Eusebio Unzué ha vivido demasiados Tours como para dejarse arrastrar por un mal día. La caída de Einer deja dolor y preguntas, pero también el orgullo por un Movistar que no ha dejado de buscar la carrera. Entre la preocupación por la seguridad, el futuro del equipo y la fe en la cantera, el navarro conserva intacta su costumbre de mirar hacia delante.

