¿Quién dijo que la final de consolación no sirve de nada? Francia e Inglaterra nos regalaron, posiblemente, el partido más divertido del Mundial. Diez goles. Cuatro para Francia y seis para Inglaterra, que se colgó el bronce. Mbappé, autor de un doblete, apuró al máximo sus opciones para ganar la Bota de Oro mientras Bellingham puso la rúbrica con una ‘obra maestra’.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *