«Nada detiene a Tadej Pogacar. El esloveno, lanzado hacia su quinto Tour de Francia, solo mira hacia la victoria, hacia un palmarés cada vez más grande y hacia una leyenda que crece a golpe de pedal. Su dominio también despierta rechazo. Antes de conquistar en Le Lioran su tercera etapa de esta edición, la número 24 de su carrera en la ronda francesa, escuchó los abucheos de una parte del público en la salida de la décima jornada.

