Sin el fútbol dominante que había desplegado en otras citas, Marruecos tiró este sábado en el techado Houston Stadium del viejo manual con el que las selecciones con mucho cuajo despachan a rivales inferiores y entusiastas que les hacen pasar un mal rato sobre el césped. Al combinado de Mohamed Ouahbi le sirvió con una actuación soberbia del guardameta Bono, un gol de Ounahi a balón parado tras el intermedio y dos tantos finales a la contra del centrocampista del Girona y de Rahimi para dejar a la coanfitriona Canadá fuera del torneo en octavos. El equipo africano no necesitó más que dominar las áreas para acabar con un marcador contundente en su función más floja en lo que va de Mundial antes de medirse el 9 de julio en cuartos al vencedor del Francia – Paraguay.

