Hubo un momento en el que el fútbol dejó de importar en todo el mundo. Ni el Mundial. Ni los resultados. Y mucho menos la quiniela que la ‘Peña Madridista del Triangulo’ de Raleigh organizó para el torneo. Ni siquiera Brasil, que acababa de jugar cuando empezaron a llegar los primeros vídeos desde Venezuela. Edificios convertidos en montañas de hormigón. Familias escarbando entre los escombros con las manos y personas atrapadas bajo bloques de cemento. Padres buscando a sus hijos. Hijos buscando a sus padres. Una tragedia que, a día de hoy, en el momento de publicarse este reportaje, deja al menos 1.943 fallecidos, más de 16.000 personas sin hogar y alrededor de 43.000 desaparecidos según datos oficiales.

