Hubo un tiempo en el que los pronósticos de Joachim Klement parecían casi una ley del fútbol. El economista alemán había acertado los campeones de los tres últimos Mundiales con un modelo estadístico que mezclaba variables deportivas, económicas y demográficas. Por eso, cuando antes del Brasil-Japón aseguró que los nipones eliminarían a la Canarinha, su predicción dio la vuelta al mundo.

