
“Busco a mis amigos. Los extraño”. La frase aparece en un video grabado en las calles de Guadalajara. Un aficionado surcoreano buscaba a los amigos mexicanos con los que había compartido una celebración en el Mundial de Rusia 2018. Habían pasado ocho años sin verse, pero bastaron unos días para que las redes sociales ayudaran a que se diera su reencuentro en México. Una escena que condensa mejor que cualquier campaña el espíritu que ha rodeado al torneo. “El fútbol nos une”, repite Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Pero esa unión no está en el negocio construido por el organismo. Tampoco (necesariamente) dentro de los estadios, sino que encuentra su lugar en lo espontáneo. En lo que ocurre en plazas, parques, bares y restaurantes.



