La ola de calor extremo que azota a toda Europa ha plantado sus reales en el Mundial de Fórmula 1. Con termómetros batiendo récords históricos de junio en Austria y máximas previstas que superarán los 30 °C, con picos de hasta 33 °C de temperatura ambiente, la FIA se ha visto obligada a emitir su primera alerta por calor de la temporada de cara al Gran Premio en el Red Bull Ring.

