Tendrá una reforma de primera, como se merece el club y sus aficionados». Isabel Díaz Ayuso dejó así de claro en enero cuál era la idea de la Comunidad de Madrid para el futuro del estadio de Vallecas. Desde entonces, las conversaciones con el Rayo Vallecano han tenido más curvas que una tarde de fútbol en la avenida de la Albufera. El club, como adelantó El Mundo, mira de reojo una posible salida, se siente «condenado», y Sol insiste en que no quiere mudanzas. En mitad de esa tensión apareció también la ‘vía americana’, con 60 millones sobre la mesa, opción de «concesión» del estadio y «muy buena recepción» entre inversores.

