De más a menos. Con algo más de una hora eléctrica y un final de partido aturullado, el Atlético no pudo derribar al Brujas, menos equipo y más conservador que hace una semana en el Jan Breydel Stadion. Al campeón belga el empate le sitúa como líder fiable del grupo, agarrado a su portero, que no ha encajado un gol en lo que va de competición. Mignolet fue decisivo en Brujas y también en el Metropolitano. Si el Atlético cae en esta primera fase, su fracaso llevará en parte el nombre del meta belga. No dieron los rojiblancos con el gol, solo llevan dos en cuatro partidos. Ese mal le penalizó de nuevo y le obliga ya a alargar sus posibilidades de clasificación hasta la última jornada en Oporto. Durante un buen tramo del encuentro pudo doblegar a su rival, pero acabó atacando con más ganas que juego. Fue significativa la no intervención de João Félix ante el atasco final rojiblanco. El atacante luso no fue ni el quinto cambio. Prefirió Simeone taparse con Witsel en los diez minutos finales a romper la baraja. La carga final fue atropellada e insuficiente para doblegar a este Brujas rebajado, que celebró la defensa de las tablas que ejecutó en cuanto intuyó que enfrente había un equipo muy diferente al que había pasado por encima en su estadio.

