El debut de Inglaterra y Croacia en el Mundial de Norteamérica 2026 ha arrancado con la repetición de un penalti clave. Corría el minuto 9 de partido cuando Luka Modric cometía una pena máxima clara tras propinar una patada involuntaria a Noni Madueke dentro del área. Harry Kane asumió la responsabilidad desde los once metros, pero su disparo fue adivinado por Dominik Livakovic, desatando la locura en la grada croata. Sin embargo, la alegría duró apenas unos segundos.

