Nadie o casi nadie va sobrado en este Mundial. Más allá de las solventes victorias de Francia y Argentina, y el lógico paseo de Alemania, ninguna de las favoritas ha mostrado su supuesta superioridad en un debut que, como en el caso de Portugal, se ha traducido en un problema para su futuro más inmediato. Empataron los lusos, con justicia, ante la RD del Congo (1-1) y les tocará jugársela en las dos próximas jornadas.

