Kristina fue la traductora que ayer trabajó para el <strong>Shakhtar</strong> en la sala de prensa del estadio del Legia de Varsovia. Durante lo que duraron las comparecencias de <strong>Lucas Vázquez y Carlo Ancelotti</strong> dejó de estar atenta a su teléfono móvil. Había vivido pendiente de él hasta que comenzó la rueda de prensa y se pegó de nuevo al terminal en cuanto pudo. Después de casi un día de viaje, un avión y dos autobuses estaba en Varsovia, a la que llegó desde Kiev. <strong>Su familia se quedó en la capital de Ucrania</strong>, la que en la mañana de ayer se despertó con el <strong>masivo ataque ruso</strong>. «Están todos bien, en un refugio, pero bien», comentaba a MARCA antes de comenzar a traducir.

