Carlos Sainz era décimo, tras una carrera muy sólida, pese a un error de Albon que le perjudicó a media carrera. Y en la resalida final, al entrar en Loews, Carlos iba por la zona exterior, ya que Albon iba por dentro y primero llegó Ocon y luego Hulkenberg, para echarle contra la pared y acabar con su carrera. Era un punto, pero se lo había ganado en una carrera caótica.

