Tras atravesar 12.000 kilómetros, una guerra y un montón de obstáculos burocráticos, la selección de Irán ha aterrizado finalmente en Tijuana, Baja California para representar a su país en la Copa del Mundo. El equipo llega a la ciudad fronteriza mexicana este domingo, pese a los intentos de Donald Trump de evitar su participación en el torneo. En el aeropuerto, a solo unos pasos del muro que divide los dos países norteaméricanos, han sido recibidos por un pequeño grupo de seguidores a la espera de conseguir firmas de los jugadores en el álbum Panini. Uno de los 20 iraníes que residen en Tijuana ha dicho: “Es mucho más seguro que el equipo esté aquí que en Estados Unidos”.



