Inglaterra se enfrentaba a la Nueva Zelanda de Tim Payne en su primer partido de preparación para el Mundial. Los oceánicos llegaban tras caer con contundencia por 4-0 ante Haití, mientras que Tuchel aprovechó la cita para mezclar titulares y suplentes en un once con Kane como gran referencia ofensiva. Bellingham y Gordon, fichaje reciente del Barça, esperaban su turno desde el banquillo en un estadio a medio llenar y bajo un calor sofocante de Tampa.

