Prueba más que superada. Turquía planteó un partido muy serio ante Macedonia del Norte, imponiéndose con un contundente 4-0 tras adueñarse por completo de la posesión y el ritmo del encuentro. La gran noticia fue la gestión de los minutos de Arda Güler, quien arrancó desde el banquillo para no correr riesgos innecesarios de cara al Mundial, que ya está a la vuelta de la esquina, y revolucionó el juego en cuanto pisó el césped.

