Y saltó la banca. Julián pidió salir al Atlético para seguir su carrera en el Barça. Invitaba el argentino a Mateu a que se emplazara con los azulgrana (no con el PSG de aquella negociación inexistente) para cumplir el sueño de seguir la estela de su ídolo, y ahora compañero de selección, Leo Messi. Cerrar sus dos años en el Atleti para coger el puente aéreo… como hizo Griezmann hace siete años.

