Mientras termina de decidir si se presenta a las elecciones a la presidencia del Real Madrid, de algún modo Enrique Riquelme ha generado cayeron sus dudas el primer pequeño efecto colateral en el club que un día le gustaría regentar. La incertidumbre que mantiene sobre sus intenciones ha dejado también de manera provisional en la indefinición los últimos pasos de la operación para que José Mourinho regrese al banquillo del Bernabéu 13 años después de su salida en 2013. El portugués, el favorito del actual presidente, Florentino Pérez, contó el sábado que pensaba que estos serían los días decisivos: “Creo que habrá contactos conmigo la próxima semana [por esta], porque la próxima semana debo decidir mi futuro”. Y podría ser, pero en parte depende de Riquelme.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *