Gavi ha vivido otra temporada marcada por la enfermería por culpa de una dolencia en la rodilla que le obligó a estar en el dique seco durante más de medio año, pero puede terminar el curso con un muy buen sabor de boca. El andaluz, que fue operado en septiembre, regresó de forma testimonial contra el Sevilla el pasado 15 de marzo, pero ha sido en las últimas jornadas cuando el mediocentro ha demostrado que está al cien por cien. Con el Mundial como telón de fondo, Gavi no pierde la esperanza y los números le avalan. Muestra, con su descaro habitual, su candidatura a Luis de la Fuente.

