De un 2021 celestial a un 2022 terrenal. El año de Jon Rahm desemboca desde este jueves en el Open de España que se celebra en el Club de Campo Villa de Madrid con el reto de culminar en lo alto una temporada no tan brillante como la anterior. “He tenido un año un poco peor que los últimos, pero me encuentro en buen momento. Me he encontrado bien con el juego todo el año, he jugado muy bien, pero no recuerdo tantas corbatas… El año pasado la ponía en el tee del uno y hacía menos ocho porque sí, este año ha sido un poco diferente”, cuenta este martes Jon Rahm en el Ayuntamiento de Madrid, junto a Rafa Cabrera Bello, defensor del título, y el inglés Tommy Fleetwood, antes de comenzar este jueves el torneo. “Pero eso también supone que hay algo menos de presión por parte mía. Vengo con otra mentalidad, más relajado, me recuerda más a mi primer año”, explica el golfista vasco rebobinando a 2018, cuando levantó en el Centro Nacional su primer abierto ante más de 47.000 aficionados. Repitió en 2019, el campeonato no se disputó por la pandemia en 2020 y el año pasado terminó con el depósito de gasolina muy justo: 17º clasificado y el corte fallado la semana siguiente en el Masters de Valderrama. Este curso Rahm no competirá en Andalucía, y al Acciona Open de España llega con la mente más limpia después de algunas semanas de descanso y verano y del nacimiento de su segundo hijo, Eneko.

